​¿CUÁNTO ESTÁS BUSCANDO A DIOS?

Posted by Isaías Godoy on Jul 6th 2019

Salmo 119:2

Bienaventurados los que guardan sus testimonios, Y con todo el corazón le buscan; 

Aquellos quienes reciben y experimentan el continuo favor de Dios en sus vidas no solo se caracterizan por guardar los testimonios de Dios, sino también los que le buscan con todo su corazón. 

En nuestro tiempo, mucha gente “busca” a Dios simplemente con el interés de recibir algo. Incluso, algunos se han ido al extremo de buscar al Señor solo como chantaje e interés. Coloquialmente, podríamos decir que mucha gente ve a Dios y su Palabra como un “botiquín” buscándole solo cuando se encuentran con una necesidad física, material, emocional y económica. En otras palabras, estas personas solo buscan a Dios por conveniencia y no porque realmente quieran estar cerca de Él y deseen fortalecer su comunión con Él. Sin embargo, el salmista nos demuestra algo completamente contrario a la manera en como mucha gente busca a Dios el día de hoy. El salmista nos demuestra que la belleza de buscar a Dios no se encuentra en las circunstancias que uno atraviesa, sino en un hábito y un estilo de vida para estar más cerca del Señor. 

En la misma manera en la que los bienaventurados se caracterizan por guardar y proteger fielmente tanto la Palabra de Dios como Su pacto, ellos también se caracterizan por buscar habitualmente a Dios de una manera desinteresada. 

¿Cómo podemos buscar a Dios? ¿Acaso pidiéndole que los cielos se abran y Él nos mande señales o algunas palabras? No. El creyente y el pueblo de Dios le busca a través de Su perfecta e inerrante Escritura. 

Así mismo, en la segunda parte de este versículo, el salmista nuevamente demuestra un par de verdades que no solo son importantes que consideremos, sino que también son fascinantes. En primer lugar, observemos la palabra “corazón.” En nuestra mentalidad occidental, a veces tenemos una idea errónea de lo que significa o representa el corazón. En la edad media, muchos creían que el corazón literalmente era el área donde el alma de la persona residía. En la literatura y en nuestro tiempo, mucha gente cree que el corazón humano simplemente representa emociones, sentimientos y amor. Sin embargo, en el lenguaje original en el que el Salmo 119 fue escrito, esta palabra demuestra lo que compone lo más profundo de los pensamientos de una persona. Así mismo, con base al significado de esta palabra, el corazón demuestra la voluntad, el valor, la determinación, la disposición, las intenciones, la razón y la conciencia de una persona. En pocas palabras, el corazón representa todo lo que somos y todo nuestro ser. Esto demuestra algo sumamente importante: que el salmista busca habitualmente a Dios no de una manera emocional o sentimental. Tampoco de una manera superficial e interesada. Sino que él busca a Dios de una manera racional envolviendo todo su ser. 

Esto significa que el salmista no actúa de manera arbitraria o circunstancial, sino que como estilo de vida, el tiene el hábito de buscar a Dios con todas sus fuerzas y con toda su voluntad. ¿Por qué? Porque el salmista no sólo quiere recibir el favor inmerecido de Dios, sino que él desea estar más cerca de su Creador y Señor. 

Y en segundo lugar, el verbo “te he buscado” no solo demuestra una acción continua o habitual, sino que también demuestra una determinación absoluta. En la misma manera en la que buscamos algo con determinación cuando lo perdemos—como cuando buscamos la cartera o las llaves de nuestra casa antes de salir. O como cuando buscamos determinadamente un documento importante—es así como el salmista busca a Su Señor. Esto demuestra que el salmista tiene como absoluta prioridad buscar por sobre todas las cosas, no porque necesite salud, bienes materiales, ni mucho menos riquezas. El busca a Dios determinadamente para fortalecer su relación con El. ¿Cuánto buscas a Dios en tu vida? ¿Cuánto le buscas a través de Su Palabra? Como creyentes y como iglesia, no solo debemos buscar a Cristo cuando necesitamos Su ayuda. Aunque hay momentos en los que el Señor nos permite experimentar diversas pruebas y tribulaciones, estas no deberían ser las únicas razones para buscar a Dios. En vez de ello, como pueblo de Dios debemos buscarle todos los días de nuestra vida—nos vaya bien o nos vaya mal. Mientras más busquemos a Dios para estar más cerca de Él, más recibiremos su favor y más seremos bienaventurados.


Isaías Godoy es egresado del Master’s Seminary con Maestría en Divinidad (M.Div.) y Maestría en Teología (Th.M.). Isaías sirve como diácono y misionero en la Iglesia Cristiana Remanente en la Ciudad de México y como profesor del Seminario Bíblico Palabra de Gracia. Actualmente, el y su esposa Gaby, residen en la Ciudad de México como misioneros de Grace Community Church. ¡Soli Deo Gloria!

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